Recetas

Granizado de sandía

Preparar un granizado de sandía es muy sencillo, lo importante es disponer de una batidora de vaso o robot de cocina.

  1. Trocear la sandía, retirando las pepitas, si las tuviera.
  2. Triturar la sandía junto con 2 o 3 cucharadas de azúcar (al gusto), hasta que se haga líquida.
  3. Por último, incorporar hielo picado y triturar a máxima potencia hasta que adquiera la textura del granizado, integrandose con el jugo de la sandía.

Sirve y disfruta del granizado natural de sandía en una copa o vaso.

La sandía

La sandía, Citrullus lanatus,  familia Cucurbitaceae, es una fruta cuyo origen se remonta al continente africano. Más del 90% de la sandía es agua.

La sandía es una de las frutas estrella del verano, y aunque la podemos incluir en varias recetas, nos encanta tomarla sola, a cualquier hora del día, a bocados o cortada en dados, bien fresca, sienta fenomenal.

 

Valor Nutricional de la sandía

El fruto contiene alrededor de 6% de azúcares y 91% de agua por peso. Es una buena fuente de vitamina C, como muchos otros frutos.

El aminoácido citrulina fue extraído y analizado por primera vez de la sandía. Las sandías contienen una cantidad significativa de citrulina y después de consumir de varios kilogramos, se ha medido una concentración elevada en el plasma sanguíneo.

Las cortezas de sandía, usualmente verdes o blancas, también son comestibles y a veces son consumidas como verdura.

La sandía es ligeramente diurética y contiene carotenoides en grandes cantidades. La sandía con pulpa roja es una fuente significativa de licopeno, proporciona 4.532 µg por 100 gramos.

Propiedades de la sandía

En diferentes partes de México y según su medicina tradicional, la sandía es usada como medicina. En Puebla se recomienda para tratar el paludismo, y en Sonora para el reumatismo, estreñimiento, afecciones renales, gota y trastornos de las vías urinarias.

En Michoacán, para sanar las quemaduras, se emplea el fruto en rebanadas aplicado de manera externa. En Oaxaca se utiliza en el tratamiento del sarampión. Sin embargo, no hay pruebas científicas de que la sandía cure dichos padecimientos y la mejoría en las personas podría atribuirse más bien a los cuidados generales y la evolución natural de la enfermedad.

Chips de calabaza

Lavar bien la calabaza, secar y cortar (sin pelar) en rodajas finas un máximo de 2-3 mm de grosor (usar un cuchillo afilado o una mandolina). Reservar las semillas (las usaremos para la fritura).

Rebosar las rodajas de calabaza con la harina, sacudir en exceso y freír en el aceite caliente a unos 170-180 °C hasta que los chips queden bien dorados y crujientes.

Apartar y escurrir sobre papel de cocina. Freír a continuación las semillas de calabaza reservadas, dejando que se doren. Nuevamente, apartar y escurrir.

Mezclar la calabaza frita con las semillas. Aderezar con la sal, la guindilla y un poco de pimienta al gusto. Servir los chips calientes al momento, como entrante o con el aperitivo.

Crema de calabaza

Para la elaboración de la receta de la crema de calabaza, necesitará los siguientes ingredientes:

  • Una calabaza de invierno mediana.
  • Un brik de nata.
  • Sal
  • Pimienta.

Pelar y cortar en trozos la calabaza, luego cocer hasta que quede blanda (reservar parte del agua). Empezar a triturar con la batidora añadir el brik de nata y el agua de la cocción hasta conseguir una crema o puré más o menos espeso, según gustos, para finalmente corregir de sal y añadir la pimienta molida en el momento de servir.

Calabaza al horno

Partir por la mitad la calabaza (las semillas también se pueden hornear, aunque se recomienda eliminarlas con el fin de que no se quemen y que el asado sea mejor).

Una vez abierta y limpia de semillas, introducir la calabaza en el horno precalentado a 170 grados durante una hora y media hasta que quede dorada por encima y al pincharla quede blanda.

Para su consumo, se puede agregar un poco de miel por encima en caso de que no haya salido muy dulce.

La calabaza

La calabaza de invierno es de forma esférica u ovalada, cuyo color externo y tamaño es variable; pero de coloración interna es naranja y presenta una piel firme.

Su periodo de conservación es largo, de 6-12 meses, gracias a su corteza gruesa protectora. Además, posee excelentes propiedades nutritivas gracias a sus bajas calorías, fuente de fibra, vitaminas y minerales.

Composición
de la pulpa de calabaza cruda por cada 100 g
Agua 88.72 g
Calorías 37 kcal
Grasa 0.23 g
Proteína 1.45 g
Hidratos de carbono 8.80 g
Fibra 1.5 g
Potasio 350 mg
Fósforo 32 mg
Hierro 0.58 mg
Sodio 4 mg
Magnesio 21 mg
Calcio 31 mg
Cobre 0.055 mg
Zinc 0.13 mg
Magnesio 0.168 mcg
Vitamina C 12.3 mg
Vitamina A 4060 UI
Vitamina B1 (Tiamina) 0.097 mg
Vitamina B2 (Riboflavina) 0.027 mg
Vitamina B3 (Niacina) 0.800 mg
Vitamina B6 (Piridoxina) 0.082 mg
Vitamina E 0.12 mg
Ácido fólico 22 mcg

Propiedades y beneficios de la calabaza

Entre las propiedades y beneficios que aporta el consumo de calabaza en la dieta diaria destacan:

  1. Betacarotenos + vitamina A, los cuales cuidan de nuestra correcta visión, el cuidado de la piel, los tejidos y potencian nuestro sistema inmunológico, además de luchar contra los radicales libres evitando así enfermedades degenerativas, cardiovasculares o cánceres.
  2. Fibras, las cuales cuidan nuestro tránsito intestinal facilitando así una mejor absorción de los alimentos.
  3. Alto contenido en agua y bajo aporte de calorías, ideal para dietas de adelgazamiento, una excelente hortaliza con efectos diuréticos y depurativos.
  4. Minerales (potasio y baja concentración en sodio), cuya bondad es facilitar la expulsión de líquidos evitando así enfermedades como la hipertensión, los cálculos renales o la retención de líquidos.